viernes, 26 de noviembre de 2010

INTRODUCCIÓN

EVALUACIÓN
FRANCISCO CAJIAO RESTREPO (*)
La evaluación en el aula

Uno de los problemas con los que se enfrenta diariamente un maestro o maestra es la evaluación de sus estudiantes. Cada día tiene que enfrentar la responsabilidad profesional de enseñar a un grupo, usualmente numeroso, una lección de matemática, historia, biología, literatura o física. Esta tarea, de por sí complicada, choca con la situación del grupo en ese momento: intereses distintos, capacidades heterogéneas en cada estudiante, la relación que ese maestro haya logrado establecer con sus alumnos y la expectativa que los estudiantes tengan con respecto a lo que se les está enseñando.

Antes de llegar a la clase, el profesor ha tenido que preparar su lección, escoger materiales, idear estrategias para motivarlos… Durante una o dos horas estará con ellos y tendrá que permanecer atento a la forma como se desenvuelve la sesión, llamarle la atención a algunos y verificar varias veces si están siguiendo la exposición o desarrollando las actividades que ha programado. Seguramente, hará preguntas o responderá inquietudes. La mayor parte de los maestros dejará alguna tarea para hacer en la casa y, periódicamente, tendrá que comprobar si todos han aprendido lo que pretendía enseñarles.